viernes, 18 de mayo de 2012

EXTRAÑARÉ LAS TORTILLAS DE HARINA, COMERÉ TODAS LAS QUE PUEDA ANTES DE IRME

Nunca he sido bueno estudiando idiomas. Sin embargo con la necesidad de comunicarme que tendré dentro de unos meses allá en Roma el estudio de la lengua italiana no es una opción es algo obligatorio. Sin embargo su cercanía al español, me anima. Lo que me desanima es la velocidad y fluidez con que hablan los que ya saben italiano. Aveces me siento como un bebé, tratando de descifrar en mi mente el conjunto de palabras que acabo de escuchar. No quisiera ver mi cara cuando hago eso. Hoy tuve una convivencia con mis hermanos sacerdotes que se ordenaron conmigo. El tema central de conversación fue mi envío a Roma. Me sentí como el postre que todos querían comer. La convivencia fue en una parroquia de las afueras de Monterrey, en una población rural. 

No es raro que en estos lugares los sacerdotes coman bien y sabroso. Porque han de saber que todos los sacerdotes comemos bien, pero no siempre sabroso. Eso depende claro de quien nos atienda en los asuntos alimenticios. En esta parroquia la comida fue hecha por una señora de la localidad. Preparó guisados de distintos tipos y preparó tortillas de harina. Si alguien ha venido a México se ha encontrado que las tortillas son esenciales en nuestra dieta. Están hechas de maíz, pero en el norte, acá donde vivo, las tortillas se preparan con harina de trigo. Son deliciosas, no hay regiomontano que las rechace. Y las hechas a mano y caseras son las mejores.


Comí mucho y muy sabroso. Y el comentario que en esos momentos tan agradables me cortaba la alegría era: "Eliezer cuando estés en Roma vas a extrañar estas comidas" Los sacerdotes somos hermanos y como buenos hermanos nos fastidiamos unos a otros, esta fue una comida fraterna y como buena comida fraterna en ella no se dejaron fuera las bromas, ni modo hoy me tocó a mí, ya después le tocará a otro... espero. 

El párroco, Padre Moisés Puga, estudió en Roma hace algunos años y me dio algunas recomendaciones, también me prestó películas italianas. Pienso hacer una reunión con los padres que recientemente han ido a estudiar a Roma. Y ni modo amigos lectores de este blogsillo, aquí seguiré aburriéndolos con entradas referentes a mis próximos estudios en Roma. Aguanten, también les hablaré de Dios en las próximas entradas. Mientras tanto seguiré con la terapia literaria que me ofrece el escribir estas líneas. 

miércoles, 16 de mayo de 2012

ME ENVÍAN A ROMA

El día anterior al post anterior a este... es decir el 24 de abril de 2012, tuve una entrevista con el Administrador Apostólico de mi diócesis, Mons. Jorge Alberto Cavazos Arizpe, en la que me comunicaba su decisión de enviarme a cursar una especialización a Roma. Mi sorpresa fue grande, y acepté confiado en que es Dios quien me pide servirlo de esta manera. 

No soy intelectual, eso me queda claro, incluso en este blogsillo hay ocasiones en las que cometo errores ortográficos o de alguna idea no concretizada en tono académico. Soy inquieto eso si. Tengo una buena capacidad de adaptación, también. No brillo con el esplendor de las mentes ilustres, pero me defiendo. Quiero servir a Dios y a mi Iglesia, eso que ni que... a eso dedico mi vida. 

¿Por qué me mandan a estudiar a Roma precisamente a mi? no tengo ni la menor idea. Las aguas calmas de mi ministerio sacerdotal en la parroquia de pronto fueron perturbadas (en un buen sentido) por Dios que metió su mano en ellas. Demasiada tranquilidad y comodidad pensaba yo, Dios me ha de tener algo preparado. Y Zaz! Dios me pide algo totalmente nuevo y diferente. 

Y como yo no me ordene sacerdote para hacer mi voluntad sino la de Dios expresada a través de mis superiores, que se haga. Pondré todo mi empeño por llevar a cabo esta encomienda nueva, y estoy seguro que Dios me proveerá de todo lo necesario para realizarla. Tengo temor y temblor, es una sensación que hace mucho tiempo no sentía, pero que me reconforta, por que no voy, me envían, no lo haré con mis propias fuerzas (que son pocas) sino con la fuerza que Dios me de. 

Voy en nombre de Jesús, confiado en el poder de este nombre. En el compartir esta noticia me he sentido respaldado por mis amigos sacerdotes, laicos, familiares, etc., quienes me prometen su oración y apoyo. Espero que tu que eres lector de este blogsillo o que llegaste aquí fortuitamente, tengas también la generosidad de rezar aunque sea un Padrenuestro o una jaculatoria por este sacerdote, que no sabe una pizca de italiano (cuestión que estoy resolviendo con unas clases del idioma) y que nunca ha salido de su país, ni siquiera a E. U. a comprarme un helado. Estudiaré Teología Dogmática. 

Pero seguiré aquí, todavía no me voy, faltan por lo menos dos meses. Me entusiasma la idea de que a partir de varias semanas este blogsillo pasará de ser escrito desde mi oficina en la parroquia a ser escrito desde mi cuarto de estudiante en Roma. Como algún día me entusiasmó, el hecho de que pasaría de ser escrito por un seminarista desde su cuarto en el Seminario (a pesar de que no estaba permitido tener conexión de internet en los cuartos, pero me las arreglé), a ser escrito por un sacerdote desde la oficina de su parroquia. Así las cosas, sea todo por Dios. 

miércoles, 25 de abril de 2012

Y DIOS NOS SIGUE AMANDO

En repetidas ocasiones me gusta volver a leer los libros sapienciales de la Sagrada Escritura. Contienen todos ellos sentencias y frases cortas que en verdad son edificantes y que si son meditadas con cuidado aportan siempre cosas nuevas en el caminar. Dios revela a través de muchos medios su voluntad de salvación para con todos. Dios nos quiere a todos cerca de Él; es una actitud eminentemente paternal de parte de Dios. Es un Padre que ansía la visita de sus hijos, aún y cuando se dé en la humildad de una pequeña oración. 

Si experimentáramos de lleno el amor de Dios seríamos aplastados, simplemente no lo soportaríamos. Sin embargo basta un poco de conocimiento del Amor que Dios nos tiene, para que la conversión y todo tipo de intenciones buenas surjan en nuestro interior. 
El mundo actual tiene sed de un amor incondicional y es paradójico que teniendo tan cerca la fuente de ese Amor incondicional, los humanos nos conformemos con entretener nuestra sed de una manera poco efectiva, recurriendo a ofertas tan insuficientes y llenas de vacío. Su Sabiduría es uno de los dones que nos conduce hacia Él. Y es sorprendente que le basta una pizca de nuestra disposición para que su Sabiduría nos ilumine. Es ejercicio diario el mantenernos dispuesto al favor de Dios, no sólo en pedirlo sino en estar atentos a su llegada. 

sábado, 21 de abril de 2012

OTRO TIPO DE PERSECUSIÓN


Ser un verdadero cristiano, es ya una lucha encarnizada. No es fácil seguir los pasos del Nazareno. Hacer vida su mandamiento de amor es algo que es difícil pero no imposible. Lo triste a veces es que nos dejamos vencer incluso antes de pelear. Aquí es donde empieza un verdadero combate espiritual, toda una guerra. Los miembros de la Iglesia son por así decirlo, soldados que todos los días enfrentan retos nuevos, de esto yo he sido testigo en muchas ocasiones. La lucha por ser fiel aunque tristemente se de sólo en algunos, es una lucha de todos los días. Creo que si en estos tiempos se diera una persecución como la que se dió en la época "cristera", muchos católicos no opondrían resistencia ante el tirano, renunciarían a su fe con tal de estar tranquilos y seguros.
Pero estoy seguro que muchos otros emprenderían una resistencia. Gracias a Dios, al menos en México, la persecución de los primeros años del siglo XXI no es con leyes opresoras ni con armas. No, la persecución no es armada, ahora es más sutil e incisiva, sus ataques son a base de indiferencia, desprestigio, protesta y calumnia. Los últimos años han sido difíciles sobre todo para aquellos que han sido llamados a pastorear la Iglesia. La terrible y criminal infidelidad de algunos ha sido reguero de pólvora que encendido con saña ha dañado grandemente la credibilidad del clero. El crimen de unos, bajo la perspectiva de los enemigos de la Iglesia, hace suponer su desmoronamiento a grado tal que incluso se llega a conjeturar su inminente desaparición.
En una época en la que se piensa poco, y de lo poco que se piensa mucho es para servir a los intereses egoístas, las ideas erróneas se van plantando -gracias a los fenómenos mediáticos- en los criterios débiles de aquellos a los que les evitan a toda costa informarse y pensar. Así la época actual representa un gran reto para aquellos que quieren encontrar la Verdad. La lucha seguirá, y se está librando encarnizadamente, el trigo y la cizaña (Mt. 13, 24-30) han sido plantados, uno por Dios mismo y la otra por el enemigo, están creciendo juntos... pronto llegará el momento de la cosecha y serán separadas. El Reino de Dios triunfará y la Verdad iluminará a aquellos que fueron fieles y se mantuvieron tenaces en su búsqueda. Esta lucha producirá abundante fruto de santidad porque muchos perecerán inocentes. La profecía de persecuciones que el Maestro pronunció se cumple en la vida de aquellos que han recibido el ciento por uno en todo lo que dejaron por Él. Cristo sigue siendo crucificado y también resucitará, triunfando en sus discípulos. Feliz día aquel, Dios nos permita de llegar a verlo.

viernes, 20 de abril de 2012

HOY FUI A VER LA PELICULA "CRISTIADA"

Si me preguntan mi opinión sobre esta película, la podría resumir en una palabra: conmovedora. La supresión de la libertad de culto, no es algo nuevo, al menos para el país en el que vivo. Hay muchos ejemplos históricos donde la tiranía unos cuantos siempre quiere de alguna manera oprimir a las masas. Y esta película narra un episodio de la historia mexicana en la que la tiranía quiso suprimir el derecho de llevar a la práctica la fe.


Ciertamente no se puede justificar el uso de la violencia en nombre de la fe, sin embargo mientras veía este filme, en mi cabeza daba vuelta una idea: el legítimo derecho de defender la fe  y la libertad de culto. Muchas personas murieron en la guerra "cristera", y no sólo del lado de los que defendían la libertad de culto, sino también del bando militar. 
Muchas vidas se perdieron, y muchas de ellas fueron cegadas injustamente, y una cantidad considerable de las víctimas de esta guerra ni siquiera habían empuñado un arma. La obstinación del gobierno emergido de la Revolución Mexicana hizo sangrar nuevamente al país con esta guerra injusta. La sangre de los inocentes que se rehusaron a renegar de su fe y no tomaron las armas, ha representado para la Iglesia Mexicana una fuente de santidad, sólo basta contemplar el testimonio martirial de los casi treinta personas que han sido canonizadas. 
¿Que decir de aquellos que tomaron las armas? Pienso que en este juicio debemos irnos con cuidado. La película deja muy claro que la motivación más grande para tomar las armas es la de hacer valer el derecho de culto. Y como dije anteriormente no es justificable emplear la violencia en nombre de la fe, sin embargo aunque no es justificable, pienso que es comprensible. Es comprensible porque el espíritu humano siempre puede elegir, es libre. Y cuando este espíritu humano es oprimido y orillado a elegir entre ser aniquilado y buscar defenderse, las decisiones se van tomando. Una frase que me llamó la atención de una de las arengas del general a los soldados "cristeros" fe esta: "Los hombres disparan las balas, y Dios decide en donde hacen blanco." Frase que puede motivar todo un análisis moral, del cual no quiero -al menos hoy- poner la primera piedra, sólo me limitaré a recomendarles ver la película y a que según su fe y convicciones hagan su propio juicio. El sitio oficial de esta película aquí.

jueves, 19 de abril de 2012

EL 19 DE ABRIL DE 2005 COMO OLVIDARLO

Hace siete años, la emoción era palpable en toda la Iglesia. El 2 de abril del 2005, el Papa (ahora beato) Juan Pablo II, entregaba su alma a Dios, después de un largo pontificado de más de 25 años y toda una vida dedicada a proclamar el evangelio. La sede vacante, provocaba una inquietud obvia entre los que dedicamos nuestra vida al servicio de la Iglesia. ¿Quién ocupará ahora la sede de Pedro? diecisiete días duró esta duda. Y felizmente el 19 de abril de ese año conocimos el nombre del nuevo Papa: "Josephum, Sancte Ecclesiae Cardinalem, Ratzinger". Quien ante los cardenales reunidos en cónclave y a la pregunta de como quería ser llamado, dijo: "Benedicto XVI." 
Estando en el descanso de una clase, escuchamos la campana de la capilla del Seminario que anunciaba la alegría de tener Papa. Sintonizamos una TV empotrada en la pared de uno de los salones donde nos encontramos y vimos la imagen borrosa de la chimenea de la capilla sixtina, arrojando la famosa "fumata blanca" ahora de día y no de noche como se vió en 1978 cuando eligieron a Juan Pablo II. 

Nos dieron la hora libre de la siguiente clase y algunos corrimos a la sala de TV de los edificios de dormitorios. Y ahí conocimos al nuevo Papa, algunos compañeros ya lo conocían como cardenal, para mí fue la primera vez que lo vi en mi vida. Pronunció un breve mensaje pero lleno de contenido. Solo recuerdo que dijo: "Después del gran Papa Juan Pablo II..." y otra frase: "Me consuela el hecho de que Dios sabe trabajar y actuar aún con instrumentos insuficientes."

Esta última frase que yo consideré plenamente vocacional, durante los últimos cinco años de mi formación inicial en el seminario me alentó grandemente. Ese mismo día nació mi sobrino Santiago, sugerí que le pusieran Benedicto, pero los planes eran otros, de cualquier manera su cumpleaños es recordatorio de alegría y es significativo. 

Siete años han pasado y el Papa sigue en pie, no ha pasado día en el que este hombre tan lleno de sabiduría y fortaleza siga proclamando la verdad del Evangelio. No siempre comprendido,(así pasa siempre con los hombres grandes) pero lleno de una fe inquebrantable, Benedicto XVI sigue guiando a la Iglesia. La barca de Pedro, que navega en un mar que a veces eleva olas de confusión, relativismo y sin sentido, tiene en el timón a un hombre que elegido por el Espíritu Santo no cesa en entregarse al servicio de los siervos de Dios. ¡Viva el Papa!

miércoles, 29 de febrero de 2012

LIBROS

En estos días he redescubierto el libro de San Luis María Grignon de Montfort : "Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen." Y lo estoy redescubriendo porque ya en el seminario tuve la oportunidad de leerlo en varias ocasiones en distintos momentos de mi formación. Y me doy cuenta de que definitivamente muchas de las cosas que antes veía buenas y verdaderas, en el estilo de vida sacerdotal no sólo no dejan de ser buenas y verdaderas sino que se convierten en vitales. 

Mi devoción a la Santísima Virgen María, ha dejado de ser algo bueno en mi vida de fe, para convertirse en algo mas que bueno, yo diría que esencial. No puedo vivir sin tenerla presente. Ella fue depositaria desde el primer momento de mi opción por la vida sacerdotal. Es más yo le atribuyo a ella el llamado al sacerdocio, ella me condujo hasta Jesús y me puso delante de Él para que me llamara. 

El libro del santo es una gran ayuda para descubrir a María Santísima desde una perspectiva vivencial y sobre todo desde la convicción de que esta asociada verdaderamente al misterio de Cristo y de nuestra salvación. Si no lo han leído se los recomiendo. Este libro junto con la "Imitación de Cristo" de Kempis forjaron convicciones cristianas en mi camino vocacional que me iluminaron no una sino muchas veces. Son libros que como la Sagrada Escritura deben leerse y releerse, siempre con el corazón bien dispuesto.   

domingo, 22 de enero de 2012

LLAMADOS POR DIOS


Los textos de la sagrada escritura que el día de hoy hemos escuchado dejan entrever el tema de reflexión para este domingo que es: La llamada urgente que Dios nos dirige todos los días.
Nuestro Dios es un Padre providente lleno de misericordia. Que se ha puesto como único límite el designio amoroso de otorgarnos libertad, o el libre albedrío. Dios respeta nuestra libertad, a tal grado de no obligarnos a ser buenos.
Sin embargo como es un Padre que siempre busca el bien de sus hijos, no deja de dirigirnos su llamada urgente a estar unidos a Él.
En el AT numerosas veces Dios se dirige a los hombres para advertirles sobre lo extraviado de su conducta y de la necesidad de conversión. Un ejemplo claro es la predicación de Jonás en Nínive.
En el NT, el Señor Jesús inicia su predicación con una frase contundente: “Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya esta cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio.”
Ya no es la voz de un profeta, sino la mismísima voz de Dios hecho hombre que nos invita nuevamente a rectificar el camino y hacernos partícipes del Reino de Dios.
Esto es precisamente de lo que se trata la VOCACIÓN que viene del latín vocatio, vocationis, convocación, llamamiento.
La vocación de los primeros discípulos del Sr. Jesús, es el signo más claro de esta invitación que Dios hace a los hombres a asociarse a su plan de salvación.
No fueron llamados a ocupar un puesto prominente en un reino terreno. Fueron llamados a convivir con el Redentor para que de esa manera su vida se transformara. Fueron llamados dejar de ser simples pescadores a convertirse en “pescadores de hombres”.
Toda invitación, todo llamado, toda vocación, implica siempre una respuesta que debe darse en la más legítima libertad.
Y el testimonio antiguo y nuevo de la escritura nos da cuenta de la respuesta que los hombres han dado al llamado de Dios. Jonás atiende la voz de Dios y dice SÍ a su misión. Los ninivitas, desde su encumbrado rey, hasta el más humilde de sus habitantes dicen SÍ al llamado de Dios en voz de Jonás. Simón, Andrés, Santiago y Juan, los primeros cuatro discípulos del Señor, al escuchar el llamado personal que les es dirigido, responden SÍ, dejan las redes y siguen a Jesús.
Dios sigue llamando hoy en día a cada uno de sus hijos a entrar en comunión de vida y amor con Él. Y a pesar de nuestra terca indiferencia, de nuestras faltas de fe, de nuestras negligencias en el amor, en el perdón y en la búsqueda del bien, Dios no se cansa de llamarnos a una vida cada vez más santa.
La respuesta que Dios se merece es una respuesta generosa pero sobre todo positiva y llena de fe.
¿Estaremos dispuestos hoy que hemos redescubierto este llamado a dar una respuesta favorable, una respuesta que nos conviene?
Pidámosle al Señor, que nos llene el corazón de su amor, para que seamos sensibles en el llamado cotidiano que nos hace a estar permanentemente unidos a Él, y que escuchando este llamado le podamos decir SÍ todos los días.
Pidámosle que siga llamando a la conversión, a través de nosotros a tantos y tantos hermanos y hermanas bautizados que olvidados enteramente de Él, se dedican a actuar en contra de su voluntad de Salvación. 
Pidámosle su Espíritu Santo para que podamos vivir en una conversión continua y en una fe firme en el Evangelio .
Así sea. 

sábado, 24 de diciembre de 2011

NAVIDAD: UNA CARICIA DE DIOS A LA HUMANIDAD

El misterio de la Encarnación y del Nacimiento del Redentor, forma parte del gran misterio del Amor de Dios. Desde que el hombre cayó en la tentación y pecó, la voluntad santísima y llena de sabiduría de Dios apuntaba a no abandonar a su suerte al hombre, sino de salvarlo de la esclavitud del pecado y de la muerte. Su amor por nosotros lo movió a enviar a su Hijo para que se encarnara y nos diera nueva vida en Él.

Y el amor y voluntad del Hijo de Dios estuvo plenamente identificada con el amor y la voluntad del Padre celestial, que no dudó en encarnarse y en realizar la obra de la Redención. Jesús no desaprovechó la oportunidad de rescatarnos del pecado, mostró su amor por los hombres despojándose de su gloria, haciéndose pequeño y frágil, se encarnó haciéndose uno de nosotros, igual en todo menos en el pecado. La Navidad es pues para nosotros esa oportunidad para mostrarnos bondadosos, arrepentidos de nuestras faltas de caridad y dispuestos a perdonar, llenos del amor de Dios manifestado en la ternura de este pequeño niño que nace y que nos habla del infinito amor que Dios nos tiene a todos y a cada uno.

La Navidad no sólo es un día, sino todo un tiempo litúrgico que se inaugura con la solemne celebración de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo y se extiende hasta la celebración del bautismo del Señor. Los comercios nos han hecho creer de una manera un tanto cínica que la Navidad empieza en Septiembre cuando lanzan sus campañas de ventas, para tener más tiempo de lucrar y que después del día 25 de diciembre la navidad acabó, incluso se atreven a decir que la “verdadera navidad” esta en ellos, y para ejemplo esta la tienda de las tres letras. Para quien tiene fe esto no puede ser así. El tiempo de Navidad es oportunidad para ofrecer, no para despojar, es oportunidad para tender una mano de ayuda y no de conveniencia egoísta, es oportunidad para ayudar al prójimo, no para aprovecharse de él.

No es conveniente que vivamos una Navidad despojada de su verdadero significado que es sobre todo “Amar” conjugado en tiempo presente. La Navidad es oportunidad para mostrar caridad a los hermanos, que se manifiesta en compartir de lo material que poseemos y también en actitudes nuevas de paz y concordia, de comunicación, de fraternidad y solidaridad. En ocasiones nuestro prójimo no nos demanda cosas materiales, sino compañía sincera, atenta, llena de amor y verdadero interés. No sólo regalando cosas materiales sino sobre todo actitudes de amabilidad, respeto y cuidado podemos dar caridad a quienes la necesitan.

En esta Navidad se nos otorga una nueva oportunidad para ofrecerle a los demás rostros alegres, actitudes de comprensión y concordia, palabras de aliento y de bendición. El nacimiento del niño Jesús es la más grande caricia que Dios le ha hecho a la humanidad, es una sonrisa de oreja a oreja que el Creador le muestra a su creatura, es una mano de ayuda tendida a todos los que estamos abatidos por el pecado.

sábado, 17 de diciembre de 2011

O SAPIENTIA...





Latín:

O Sapientia, quae ex ore Altissimi prodiisti,
attingens a fine usque ad finem,
fortiter suaviterque disponens omnia:
veni ad docendum nos viam prudentiae.
Castellano:
Oh, Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo,
abarcando del uno al otro confín,
y ordenándolo todo con firmeza y suavidad:
ven y muéstranos el camino de la salvación.

Sabiduría que brota de Dios, Verbo eterno que lo sabe todo, lo entiende todo, lo posee todo. El Cristo (Mesías)  es Él mismo la Verdad eterna que guía por el camino correcto a todo el que se muestra dócil ante Él. Toda palabra que sale de la boca de Jesús es sabia y ayuda para adelantar en el camino de nuestra conversión, nos garantiza un correcto obrar, sentir, pensar, desear. Jesús-Sabiduría es remedio para la insensatez del que está perdido, es sendero de santidad y justicia, es prudencia para el que no se sabe conducir. Hoy estamos muy tentados a escuchar voces falaces que pretenden de una manera cínica guiarnos hacia verdades a medias, a prejuicios infundados, necedades basadas en la propia complacencia. Es necesario que prestemos oído al Mesías que viene con una palabra definitiva, fiel y veraz. Ante la Verdad de Cristo toda incertidumbre se disipa y el miedo generado por ella se reduce hasta abandonarnos. 




lunes, 12 de diciembre de 2011

EL MENSAJE GUADALUPANO ES PARA LOS SENCILLOS

Decir Santa María de Guadalupe es decir México. Decir Santa María de Guadalupe es decir Latinoamerica. Y es que la devoción a la morenita del Tepeyac es tan grande que puede cubrir un continente entero. En la devoción de los que somos mexicanos, no puede faltar un lugar especial a nuestra Madre Santísima del Cielo. María de Guadalupe es el motivo más fuerte de una evangelización que se desarrolló rápidamente en nuestro entorno latinoamericano. Es necesario reconocer que la Iglesia de México se construyó en gran medida por la gracia que Dios concedió a estas tierras de tener la visita y compañía incesante de la Virgen de Guadalupe.

La voluntad santa de Dios nos ha regalado en el mensaje Guadalupano la certeza de su amor, revestido de la maternidad y solicitud de María por los más pobres y necesitados. La devoción guadalupana esta hecha para los más pobres... de espíritu y de bienes materiales. No fue el suyo un mensaje para los poderosos que oprimen, y que desde la opulencia se jactan de ser los dueños del mundo, sino para los que están en las esferas más bajas de la sociedad, los desposeídos, los pobres, los oprimidos, los "no-tomados-en-cuenta", los que a los ojos de la sociedad pragmática actual no producen y más bien estorban. Ellos son los destinatarios de todo su amor y cuidado.
A veces me pregunto si Juan Diego viniera de nuevo con un mensaje idéntico al de 1531, cuantos de nosotros le creeríamos. Cuantos le pondrían trabas con su incredulidad y desprecio. Cuantos tendrían la suficiente sensibilidad para discernir el mensaje de amor que encierra esta envoltura de humildad y pobreza. Cuantos pedirían una "prueba" de este prodigioso evento al sencillo heraldo. Me pongo a pensar y me da temor de ser tan complicado interiormente a tal grado de no ser atento al mensaje de Dios revestido de sencillez .

Encomendé en la solemne misa de hoy, al cuidado maternal de María de Guadalupe nuestra nación mexicana y todos los que en ella habitamos, para que surja justicia, paz y progreso. Estoy seguro que muchas oraciones hechas hoy fueron similares y también estoy seguro de que han sido escuchadas.

domingo, 11 de diciembre de 2011

GAUDETE IN DOMINO SEMPER

La alegría en este tercer domingo de Adviento, no es una invitación es un imperativo, así lo deja ver la antífona de entrada: "Gaudete in Domino semper. Iterum dico: Gaudete. Dominus prope est". Una de las tantas traducciones puede ser: "Regocíjense siempre en el Señor. Repito: Regocíjense, pues Él está cerca", Flp. 4, 4. 5b

La alegría por la proximidad de la venida del Redentor, se manifiesta de una manera especial en este domingo. Es una alegría inocente, no producida a costa de la humillación de los demás como el espíritu egoísta a veces nos mueve a experimentar. Es una alegría que brota de la certeza del amor de Dios y de su misericordia. Es la alegría de una conciencia limpia, que no debe nada a nadie, que se siente libre, plena. La alegría cristiana es la alegría de saber que Jesús ya llega para salvarnos. 

Es una ser alegres en la fe es una verdadera convicción y estilo de vida. Deberíamos acostumbrarnos a estar alegres, es un imperativo cristiano. Alegres incluso en los momentos difiíciles, no negándolos, sino asumiéndolos con una actitud nueva: la alegría que nadie nos puede arrebatar. 

viernes, 9 de diciembre de 2011

IN SIMPLICITATE FIDEI


Durante mi caminar por este mundo, me he topado con muchas personas que tienen una fe sencilla. De esa fe, que es tan firme como una roca, inamovible, tan concreta que llega a hacerse tangible. Fe sencilla digna de envidia, pero de la buena como a veces se dice. La fe cuando es sencilla y se basa en argumentos básicos, puede impulsar cualquier proyecto personal o comunitario. La fe de San Juan Diego era de este tipo.
No tenía estudios, no sabía teología pero con sólo contemplar y escuchar hablar a María de Guadalupe, se entregó sin más a cumplir lo que ella le mandaba. No había duda en su corazón. No se dejó arrancar la esperanza en que las palabras de la Señora venían del cielo; ni aún cuando contaba con todo el rechazo e incredulidad de aquellos que lo interceptaron en su camino de encuentro con el obispo de México de aquella época.
Si María Santísima le decía que había rosas de castilla en lo alto del cerrito del Tepeyac así debía ser. Y así fue. Cultivar una fe sencilla debería ser la ocupación de todo discípulo del Señor, una verdadera fe que no necesite de razones para creer, sino que en la belleza de la humildad acepte de corazón lo que viene de Dios.
Su Santidad nos ha cambiado nuestro Arzobispo, desde el día de antier, la Arquidiócesis de Monterrey no tiene oficialmente Arzobispo, el Emmo. Sr. Cardenal Dn. Francisco Robles Ortega quien lo fue hasta hace unos días ha sido asignado a encabezar la Arquidiócesis de Guadalajara. Definitivamente esta noticia ha cambiado el sentido del Adviento en mi Arquidiócesis. Estamos a la espera de un nuevo Arzobispo. Y mi oración como la de muchos de mis hermanos y hermanas fieles esta centrada en pedir por nuestro nuevo Arzobispo, de quien no conocemos todavía su nombre. "In simplicitate Fidei" es la divisa que ostenta el escudo de armas del Cardenal Robles, Arzobispo saliente, un título digno de este sencillo post que trata de exaltar la fe vivida en la humildad.

jueves, 8 de diciembre de 2011

MARÍA INMACULADA

Hoy celebramos la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Una solemnidad que llena de alegría a la Iglesia en pleno tiempo de Adviento. En nuestro camino de preparación para la Navidad María Santísima sale a nuestro encuentro para recordarnos el gran amor que Dios manifestó en misterios bien dispuestos para nuestra salvación.
Uno de ellos es su concepción inmaculada. Dios se preparó una morada digna llena de amor y santidad que fue una mujer, una madre. No hay comparación entre la santidad de María y la de cualquier otro santo conocido. María supera a todos. Su mayor gloria es ser la "llena de gracia", porque fue creada santa, su mérito radica en la gratuidad del amor de Dios recibido de una manera dócil.
La Inmaculada Concepción de María Santísima es la expresión más grande de la humanidad nueva y santa que Dios ha creado por Cristo en el Espíritu. Su santidad es tal que ni el más mínimo pecado pudo mancillar el estado de gracia de María.
Pobres de aquellos que se olvidan de la Madre del Redentor, ¡hay de aquellos que desprecian su presencia y aporte a la historia de la Salvación! Se pierden de un caudal de gracia y santidad que de una manera excelente podría enriquecer sus pobres pasos por el camino de la conversión y del combate contra las fuerzas del mal. Como cristianos haríamos mal en no tener en cuenta a nuestra Madre del Cielo, su devoción debe ser parte importante de la espiritualidad de todo aquel o aquella que se dice discípul@ de Jesús.

martes, 29 de noviembre de 2011

EL SEÑOR VIENE

CORONA DE ADVIENTO DE LA PARROQUIA
DE SANTA BEATRIZ DE SILVA
El Adviento ha comenzado. Un tiempo muy especial, para preparar el corazón para recibir dignamente al Redentor. Me gusta mucho el adviento, es una época que sin ser navidad, me habla de alegría y de una espera gozosa. El adviento nos dispone, nos ayuda a vaciarnos de cosas, ideas, prejuicios y costumbres innecesarias que sobrevaloradas las vamos acumulando en el corazón dejando sin espacio ese lugar íntimo que todos tenemos para el encuentro con Jesús. 

Es sorprendente constatar que cada tiempo litúrgico nos introduce en una dinámica nueva de espiritualidad, aunque para las personas distraídas pareciera un adviento más, el adviento actual es diferente no sólo en su contenido, sino en la disposición que pongamos de nuestra parte para sacarle todo el provecho. Hemos avanzado, ya nadie es el mismo que hace un año y eso le imprime siempre novedad al tiempo que vamos viviendo. 

Adviento es oportunidad de renovar el "sí" que todos los días luchamos por darle a Dios. Es tiempo de disfrutar una espera reconfortante, sin prisas, sin desesperación, sin afanes mundanos. Cristo viene, es una verdad que da seguridad y sosiego al alma. Vamos a su encuentro y esto debe llenarnos de esperanza y paz.